Matrioska

 

matrioska

 

La matrioska, matrioshka o también mamushka, incluso babushka (sería el equivalente a «abuela» es la típica muñeca rusa hecha de madera que en su interior alberga otra muñeca de menor tamaño que a su vez contiene a otra más pequeña y así sucesivamente.

Suele estar pintada en ricos colores y de forma bastante esmerada, con vestidos florares y otros motivos que hacen referencia a la naturaleza.

La cara es la de una sonriente mujer eslava de facciones redondeadas. Se trata de uno de los iconos de la cultura rusa que más interiorizados tenemos y que, sin embargo, no tiene un origen ruso, sino japonés.

De todas formas, podemos decir que Rusia ha hecho famosos a estos preciosos juguetes además no hay que olvidad que en la tradición eslava está la costumbre de hacer artefactos similares a estas muñecas de madera, cosas que están unas dentro de otra.

A través de matrioska.online voy a intentar dar la mayor información posible sobre el souvenir que más ligado tenemos a lo ruso.

Significado de las matrioskas

 

Las matrioskas poseen muchos significados. Vamos a ver qué significa esta palabra y también lo que representa. 

El primero de ellos puede que se pueda adivinar sin saber nada previamente. Es el de maternidad. La propia palabra significa madre. La matrioshka es un sistema de muñecas, una dentro de otra, viene a ser la idea de «madre», de la que todo viene.

Se puede identificar una muñeca rusa de madera con la fertilidad e ir mucho más allá si la identificamos con la patria. Se habla de la riqueza, de la vida que no termina al tener quien nos remplace, de la familia, de la felicidad. Como ves, todo cosas buenas.

Hay metáforas más elaboradas, por ejemplo, una que hace referencia al alma rusa que es difícil de desentrañar en un primer momento, encerrada tras varias capas que con el tiempo y paciencia se pueden ir quitando  y llegando al final a comprender el verdadero corazón de estas gentes.

Estos símbolos rusos también son usados como objetos que atraen la suerte tras hacer algunos rituales. El más practicado entre las gentes es el de escribir un deseo en un papel y guardarlo en el interior de una матрёшка (con estos caracteres en cirílico son conocidas en lengua rusa) hasta que este se haya cumplido.

Se dice que a mayor tiempo invertido por el paciente artesano constructor en la muñeca menor periodo de espera. Es también popular la creencia que el tener una o varias colecciones de estos juguetes traen a nuestro hogar tanto la esperanza como el amor.

 

Historia de las matrioskas

 

Como hemos dicho, el origen de la muñeca matrioshka hay que buscarlo en Japón. Estos objetos llegaron a el país de los zares, una nación en la que ya había una tradición de meter objetos dentro de otros iguales pero de menor tamaño, como era el caso de colecciones de manzanas de madera, en donde una gran manzana albergaba a muchas similares pero menores.

Tenemos también el caso de los Huevos Fabergé, vaiosísimas obras de joyería en los que coronas y gallinas se hallan encerradas en una yema de oro que a su vez está encerrada en un huevo decorado con todo tipo de piedras preciosas. La primera vez que se tiene referencia de muñecas japonesas en suelo ruso es en el año 1890, traídas por un tal Savva Mamontov.

Un visionario pintor llamado Sergei Maliutin, viendo las piezas de Mamontov, hizo una versión pictórica a gusto ruso, entregada al carpintero Vasily Zcezdochkin. El trabajo consistió en un juego de ocho muñecas, siendo la primera mayor. Entro niña y niña había un niño alternándose. La última pieza, la más pequeña, se trataba de un minúsculo bebé.

Las mamuskas (también denominadas así) se extendieron por el resto de Europa cuando la mujer de Mamontov llevó y mostró estas muñecas en la Exposición Universal de París en 1900.

La presentación fue bastante exitosa, tanto que estos juguetes se hicieron con el tercer premio. A su vuelta a Rusia, en casi todos los lugares, los artesanos se pusieron manos a la obra

Una de las características de estos objetos hechos en tilo y abedul es su adaptación camaleónica a los momentos históricos que se van sucediendo.

Con la llegada de los tiempos soviéticos, la producción se amplia enormemente y es la nación la que se ocupa de su fabricación.

En muchas ciudades aparecen fábricas y es cuando verdaderamente empieza a converitse en un icono de lo ruso.

En la región de Chukotka existe un delicioso museo, el de las Artes Decorativas, en donde se puede uno hacer una idea de lo importante que fueron estas muñecas durante la Unión Soviética.

Había matrioskas fuertemente definidas para cada una de las 15 repúblicas que configuraban la antigua URSS.

Llegó la revolución espacial y estos maravillosos juguetes se adaptaron a aquellos momentos, decorándose con trajes protectores, con escafandras y a veces incrustadas en un cohete espacial.

Tras el fin de la Era Roja y la llegada de nuevos tiempos, numerosas colecciones se consagran a replicar los líderes más importantes de la historia rusa, como Putin o Lenin e incluso mundial, con Obama o Trum, por ejemplo, incluso personajes de dibujos animados, desde los Simpson hasta Pepa Pig.

Hoy se pueden encontrar estos souvenirs con motivos de todo tipo: desde las clásicas risueñas chicas coloradas rusas hasta políticos, deportistas y personajes de series televisivas.

 

De qué están hechas las matrioskas

 

materia prima matrioskas madera de tilo

 

La materia prima principal de una matrioska auténtica es la madera. Varios son los árboles a partir de los cuales obtener una madera de calidad que le de una finura y consistencia adecuada para cada una de estas bellas muñecas. El tilo suele dar el mejor material por su textura delicada y también por su reducido peso. El abedul es igualmente otro árbol muy válido.

En el mes de abril, cuando el tronco arbóreo está cargado de más savia que en cualquier otro momento del año, es cuando el maestro carpintero se hace con la madera que posteriormente trabará. Es un proceso muy a largo plazo, siendo necesario esperar como mínimo un par de años para que la densidad y la humedad interna sean estables.

Cada colección de muñecas ha de ser hecha a partir de un único bloque de madera. El hacerlo de otro modo significaría que cada pieza no tendría un comportamiento igual con el paso del tiempo, pudiendo sufrir dilataciones o contracciones que echarían a perder toda la obra.

Para hacer la talla de forma conveniente no es necesario usar un gran número de herramientas. El maestro maderero va a tener entre sus manos de forma constante el torno y el cincel.

Siempre se empieza tallando la más pequeña de las figuras. Ella va a ser la referencia. Se trata de la única figura que no necesita estar hueca para albergar a otras, es decir, es la más consistente.

Luego se va tallando la mitad inferior del resto de las muñecas, las cuales van a ir siendo progresivamente mayores. Posteriormente se hace lo mismo con la parte superior de cada una de ellas.

Tras ello se ensamblarán por separado y se mantendrán así durante más tiempo, intentado de esta manera que el encaje sea perfecto entre cada unidad.

Hay que decir que la pericia del carpintero es bastante grande ya que suele hacer todo a ojo, sin cálculo alguno previo. El momento más difícil es hacer el torneado perfecto para que el ajuste entre las piezas sea sin ningún tipo de holgura.

El aspecto final del trabajo del experto maderero es altamente estético hecho sobre una madera de aspecto blanquecino y delicado. Antes de realizarse el pintado de la matrioshka se le va aplicar una mano de aceite especial que evitará que las humedades bajen la calidad del producto.

También se le dará una capa de pintura. Ya está todo listo para que otras manos maestras (o incluso las mismas en algunos casos) se encarguen de un tratamiento pictórico a fondo.

 

Cómo se pinta una matrioska

 

como se pinta una matrioska

 

Tradicionalmente el trabajo del maestro en la madera era el más admirado. Desde hace unos años, sin embargo, se le viene dando mucha importancia al trabajo del pintor que decora las típicas muñecas de madera rusas. Esto es así desde hace unos 40 años.

La forma en la que se da color a estas piezas artesanales únicas es usando pintura al óleo, es decir, pigmentos mezclados con aceites que dan cuerpo a la mezcla.

También se pueden encontrar colecciones en las que la decoración se ha hecho usando técnicas diferenctes: gouache (pigmentos fuertes oscuros se diluyen en agua o en otras sustancias consiguiéndose así diversas variedades tonales), témperas (el aglutinante consiste en grasa animal) y con acuarelas (los colorantes se diliyen simplemente usando agua), siendo esta última la forma más costosa de conseguir un resultado bueno.

Lo más normal es que las tallas de madera estén absolutamente cubiertas de bellas pinturas y motivos de todo tipo pero a veces el autor elige dejar espacios con la madera al descubierto.

Hay una especie de ley no escrita sobre los pintores de este sector. Consiste en plasmar la firma pero además en indicar cuántas piezas posee la colección. Esto se hace en la pieza de mayor tamaño.

El último paso después de la meticulosa decoración pictórica vienen unas capas de laca y a veces también de barnices y ceras.

Las típicas muñecas rusas lucen trajes florales y adornos tomados de la naturaleza. En los primeros comienzos, aún en tiempo de los Zares, en muchas colecciones se hacían referencias a la religión. Con la llegada de los tiempos comunistas esto cesó, pero ahora vuelven a verse de nuevo.

Como curiosidad hay que decir que algunos de los trabajos más valiosos y cotizados en el mercado de matrioskas no poseen rostro alguno.

 

Cajas de madera chinas y muñecas anidadas japonesas

 

munecos de anidacion japoneses

 

Desde hace muchos siglos la cultura china o japonesa disfruta de colecciones de objetos anidados, por un lado las colecciones de cajas, en China, y por otro el Dios de la Felicidad, una deidad del Japón que se llama Fukurokuju.

Las cajas de madera contenidas unas dentro de otras es una buena forma de ganar espacio cuando están vacías. Tal vez fue esta la razón por la que aparecieron en la Antigua China hace ya más de mil años.  Hay valiosas colecciones muy bien conservadas y en ellas se observa siempre la laboriosidad el detalle y el esmero que pusieron aquellos los artesanos de la época.

Por otro lado, Fukurokuju, que es uno de los dioses más aclamados de Japón (longevidad, riqueza y felicidad da, ni más ni menos), el único dios de la zona que puede resucitar a un muerto. Además, es el personaje favorito para la construcción de réplicas en madera anidadas, que es lo que más nos interesa aquí.

La representación de este personaje en forma de muñecos encerrados unos en otros es el precursor de las muñecas rusas de madera. La existencia de este dios viene de un antiquísimo cuento chino. Se trataba de un ermitaño que practicaba el taoísmo capaz de realizar numerosos milagros.

 

Las matrioskas como juego educativo para niños

 

El concepto de muñecas de tamaño sucesivamente creciente y que se pueden guardar todas dentro de una matrioska mayor es fascinante para todo el mundo.

Académicos desde numerosos campos saben que tras la idea de poder encerrar cuerpos similares de tamaños diferentes, unos dentro de otros, y de manera ordenada, se esconde un profundo significado que en cierta manera se relaciona con nuestra existencia.

Muchos son los modelos cosmológicos que tienen esta estructura en forma de cebolla, con sus diferentes capas superpuestas. El cuerpo de una madre conteniendo a un hijo en su interior es eso mismo.

A su vez en esta muñecas, hechas en cálida madera, está de forma implícita la bella idea de fractal, campo de estudio matemático y presente de cientos de formas en la naturaleza que por sí misma es capaz de fascinar a gente sensible a la estética y la geometría incluso en la arquitectura sonora en ciertas obras de Bach, Mozart o Beethoven.

Por todo esto no es de extrañar que de forma innata resulte un juguete tan atrayente para los niños de cualquier edad (adaptando convenientemente el tamaño a la edad, claro está).

Aquellos que en su niñez han disfrutado de una colección de muñecas rusas recordarán, sin lugar a dudas, los buenos momentos que les reportó dichas piezas, siendo uno de sus juguete favoritos.

 

¿Qué pueden aportar las matrioskas a los niños?

 

Además de la diversión propia que reporta la manipulación de cualquier tipo a todos los niños, el producto del que hablamos es altamente educativo, desarrollando un gran número de capacidades.

  • Percepción espacial general.

Se trata de un juego con muchas piezas con las que se pueden hacer un gran número de cosas: alinearlas, abrirlas, cerrarlas, meter piezas pequeñas dentro de otras mucho más grandes y muchas otras cosas más.

  • Concepto de orden (mayor que y menor que)

La manipulación a partir de cierta edad puede estar dirigida para conseguir una finalidad concreta. Como se trata de un juego anidado los niños van a tender a tratar de incluir piezas pequeñas en el interior de las grandes, trabajando la idea de incluir lo pequeño dentro de lo grande.

  • Destreza motora fina

Hay que manipular numerosas piezas de forma conveniente. Separar mitades requiere cierto grado de fuerza y unirlas pulso firme. Además las matrioskas más pequeñas a veces son ¡realmente pequeñas!. Día tras día la destreza ganada es palpable por todos los pequeños. Estamos haciendo de ellos unos verdaderos manitas en el futuro.

  • Memoria y concentración

No se trata de un juego facilón. Hay muchas piezas que ahn de ser ensambladas pacientemente y además de forma correcta. Es fácil dejarse atrás alguna matrioska y luego tener que deshacer lo hecho. Recoger a toda la familia lleva su tiempo.

  • El premio de haber conseguido un gran éxito: la motivación

Lograr ordenar una colección de mamushkas o babushkas (que también se pueden llamar así, como hemos dicho al principio) es un proceso parecido al de un rompecabezas. Cada pieza sólo tiene la posiblidad de estar en un lugar). Tras unos largos minutos de intentos y después de haber ensayado posibles caminos, alcanzar el objetivo final va a ser posible y saborear un pequeño triunfo: poner todo en su sitio.